Cuánto consume una televisión y de qué depende
Publicado el 31 de agosto de 2026
Cuánto consume una televisión depende de varios factores a la vez —el tamaño de la pantalla, la tecnología del panel, el brillo configurado, si el contenido es SDR o HDR y cuántas horas la tienes encendida—, así que no existe una cifra única válida para “una televisión” en general. Lo que sí existe es una etiqueta energética europea pensada precisamente para poder comparar modelos, y una fórmula sencilla para pasar de esa etiqueta a un coste mensual o anual. En esta guía explicamos cómo leerla, qué matices tiene la comparación entre tecnologías de panel, y cómo calcular tu propio caso.
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La etiqueta energética de tu televisor indica su consumo en kWh por cada 1.000 horas de uso (no en kW). Para pasarlo a un coste mensual, divide esa cifra entre 1.000 para obtener el consumo por hora, multiplícalo por las horas de uso al día y por los días del mes, y multiplica el resultado por el precio del kWh. Por ejemplo hipotético: un televisor con 70 kWh/1.000 h en la etiqueta consume 0,07 kWh cada hora; usado 4 horas al día son 0,28 kWh/día; en 30 días, 8,4 kWh/mes; a un precio de ejemplo de 0,20 €/kWh, eso son 1,68 €/mes. Tu cifra real depende del dato de tu modelo concreto y de tus horas de uso.
Cómo leer la etiqueta energética de un televisor
La normativa vigente en 2026 para el etiquetado energético de televisores y, en general, de las pantallas electrónicas, es el Reglamento Delegado (UE) 2019/2013 de la Comisión, de 11 de marzo de 2019, que deroga al antiguo Reglamento Delegado (UE) n.º 1062/2010. Es aplicable de forma general desde el 1 de marzo de 2021 (con una excepción menor sobre etiquetas impresas, aplicable desde el 1 de noviembre de 2020).
La etiqueta usa la escala única A (más eficiente) a G (menos eficiente) del marco 2017/1369, calculada a partir de un índice de eficiencia energética (IEE_label): la clase A corresponde a un índice por debajo de 0,30, y la clase G a un índice igual o superior a 0,90, con las clases intermedias repartidas entre esos dos extremos. Según la propia Comisión Europea, esta escala reescalada “tiene mejor en cuenta el área de la pantalla” que el sistema anterior, algo relevante para la sección sobre el tamaño que veremos más abajo.
En el frontal de la etiqueta encontrarás:
- La clase de eficiencia energética en modo SDR (letra de la A a la G).
- El consumo de energía en modo encendido, en kWh por cada 1.000 horas de funcionamiento, para contenido SDR.
- La clase de eficiencia energética en modo HDR y su consumo correspondiente, también en kWh/1.000 h, si el modelo admite HDR (lo vemos con más detalle en la siguiente sección).
- La diagonal de la pantalla, expresada en centímetros y en pulgadas.
- La resolución horizontal y vertical, en píxeles.
- Un código QR que enlaza a la ficha del modelo en EPREL (la base de datos pública europea de productos con etiqueta energética), donde puedes consultar información adicional, como el consumo en standby o si el modelo incluye control automático de brillo.
kWh/1.000 horas: la unidad que usa la etiqueta
Este es el punto donde más conviene ir despacio, porque es fácil confundirlo con otra unidad que se parece de nombre pero no es lo mismo. La etiqueta no declara la potencia del televisor en kW: declara la energía consumida en modo encendido a lo largo de 1.000 horas de funcionamiento, en kWh. No es una potencia instantánea, es un consumo acumulado durante un periodo de referencia normalizado, pensado para poder comparar modelos entre sí bajo las mismas condiciones de ensayo.
Consumo por hora (kWh/h) = Cifra de la etiqueta (kWh/1.000 h) ÷ 1.000
Ejemplo paso a paso: un televisor con 70 kWh/1.000 h en su etiqueta (cifra de ejemplo, consulta siempre el dato real de tu modelo o su ficha en EPREL).
- 70 kWh ÷ 1.000 = 0,07 kWh por cada hora de uso.
- 0,07 kWh/h × 4 horas de uso al día = 0,28 kWh/día.
- 0,28 kWh × 30 días = 8,4 kWh/mes.
- 8,4 kWh × 0,20 €/kWh (precio de ejemplo) = 1,68 €/mes.
Si prefieres el desarrollo completo de por qué kW y kWh no son intercambiables, y cómo se aplica esta misma lógica a cualquier otro aparato de casa, puedes consultar nuestra guía sobre cómo calcular el consumo de un electrodoméstico.
SDR y HDR: dos consumos distintos en la misma etiqueta
El Reglamento (UE) 2019/2013 obliga a declarar por separado el consumo en modo SDR (Standard Dynamic Range, el rango dinámico estándar) y en modo HDR (High Dynamic Range), cuando el televisor admite HDR, precisamente porque —como reconoce la propia normativa— la función de codificación HDR puede llevar a un consumo energético distinto del de la señal SDR.
La magnitud de esa diferencia no es universal ni igual en todos los modelos: depende de la tecnología del panel y de cómo se procese el contenido HDR en cada televisor concreto. Según explica un análisis técnico sobre esta actualización de la etiqueta, en los televisores LCD/LED, el contenido HDR tiende a aumentar el consumo porque intensifica la retroiluminación para alcanzar los niveles de brillo que exige el HDR; en los televisores OLED, en cambio, el consumo en HDR solo aumenta de forma relevante si la versión HDR del contenido tiene, en conjunto, un brillo medio mayor que la versión SDR del mismo contenido. No dábamos por buena una cifra universal de “el HDR consume X veces más”: el propio comportamiento depende de la tecnología y del contenido.
El tamaño de la pantalla importa, pero no de forma lineal
Es razonable esperar que una pantalla más grande consuma, en general, más energía que una más pequeña de tecnología equivalente, porque tiene más superficie que iluminar o retroiluminar. Pero no existe una relación simple del tipo “cada pulgada añade tantos vatios”, verificable de forma universal: el propio cálculo del índice de eficiencia energética (IEE_label) de la etiqueta ya tiene en cuenta el área de la pantalla al asignar la clase A-G, así que dos televisores de tamaños distintos pueden tener la misma clase A si cada uno es eficiente para su propio tamaño, aunque el dato absoluto de kWh/1.000 h del modelo más grande sea mayor en cifra bruta.
Por eso, para comparar dos modelos de tamaño distinto, conviene fijarse en el dato concreto de kWh/1.000 h de cada ficha (o en su clase de eficiencia) en lugar de asumir una regla general de proporcionalidad por pulgada, que no está respaldada por la normativa ni por los datos de la etiqueta.
OLED, LED y QLED: ninguna tecnología es universalmente más eficiente
Es habitual encontrar afirmaciones del tipo “el OLED consume menos” o “el LED consume menos”, pero ambas simplifican en exceso, porque el comportamiento real depende de la tecnología, del contenido mostrado, del brillo configurado y del modelo concreto.
La diferencia técnica de fondo es esta: en un panel OLED, cada píxel emite su propia luz, así que un píxel que debe mostrar negro puede apagarse por completo, sin consumir electricidad en ese punto concreto de la imagen. Esto significa que el consumo de un televisor OLED varía de forma notable según el contenido: una escena mayoritariamente oscura consume bastante menos que una escena mayoritariamente clara o brillante, en el mismo televisor y con el mismo brillo configurado. En los paneles LED y QLED, en cambio, la imagen se forma con un panel de cristal líquido (LCD) que necesita una fuente de retroiluminación (LED en ambos casos; QLED añade una capa de puntos cuánticos para mejorar el color) que ilumina toda o gran parte de la pantalla de forma más constante, independientemente de si la escena es oscura o clara, aunque los modelos con atenuación local (local dimming) por zonas pueden reducir algo la retroiluminación en las zonas donde la imagen es oscura.
Esta es la razón por la que el Reglamento (UE) 2019/2013 exige declarar el consumo por separado para SDR y HDR: reconoce que el consumo de una pantalla electrónica no es una cifra fija, sino que depende del contenido que se reproduce. Por eso, en Casaliax evitamos afirmar que una tecnología concreta “consume siempre menos” que otra: lo correcto es comparar el dato de kWh/1.000 h de la etiqueta de cada modelo concreto, en igualdad de tamaño y condiciones de prueba, en lugar de generalizar por tecnología.
Brillo, HDR y el consumo real en tu salón
El dato de la etiqueta se obtiene bajo condiciones de ensayo normalizadas, con un modo de imagen concreto (habitualmente el modo por defecto de fábrica). Tu consumo real en casa puede diferir de esa cifra porque tú controlas variables que la etiqueta no puede anticipar: el nivel de brillo que configuras, si activas un modo de imagen “vívido” o de tienda con el brillo al máximo, y cuánto contenido HDR reproduces frente a SDR.
En la práctica, subir el brillo por encima del que trae el modo por defecto tiende a aumentar el consumo, porque exige más energía a la retroiluminación (en LED/QLED) o una mayor luminancia por píxel (en OLED). La propia Comisión Europea recomienda, en su material de consumo eficiente, usar en la medida de lo posible el modo de imagen por defecto, porque es el único con un consumo bajo garantizado por la etiqueta; los modos “vívido”, “dinámico” o de demostración de tienda no tienen por qué mantener ese mismo consumo bajo, ya que suelen forzar más brillo y contraste.
Qué hace el modo eco de la televisión
El modo eco (o modo ahorro de energía) de un televisor actúa, técnicamente, sobre varios parámetros a la vez: reduce el nivel de retroiluminación o de luminancia OLED, ajusta el procesado de imagen para no forzar el máximo brillo y contraste, y en muchos modelos activa (o permite activar de forma independiente) el control automático de brillo (ABC, por sus siglas en inglés): un sensor de luz ambiente que adapta el brillo de la pantalla a la iluminación de la habitación, en lugar de mantener un brillo fijo pensado para un escaparate muy iluminado. La Comisión Europea recomienda activar el control automático de brillo cuando el modelo lo incluya, junto con usar el modo de imagen por defecto siempre que sea posible, como las dos medidas más directas para mantener el consumo real cerca del dato declarado en la etiqueta.
Cuánto consume una televisión al mes
Las cifras de kWh/1.000 h de esta tabla (40, 70, 100 y 150) son escenarios hipotéticos para mostrar el método de cálculo, no un consumo típico universal: consulta siempre el dato real de la etiqueta o la ficha EPREL de tu modelo. El uso diario (4 horas) y el precio del kWh (0,20 €, un valor de ejemplo) también son hipotéticos.
| Etiqueta (kWh/1.000 h) | Consumo por hora | Consumo diario (4 h) | Consumo mensual (30 días) | Coste mensual a 0,20 €/kWh |
|---|---|---|---|---|
| 40 kWh/1.000 h | 0,04 kWh | 0,16 kWh | 4,8 kWh | 0,96 € |
| 70 kWh/1.000 h | 0,07 kWh | 0,28 kWh | 8,4 kWh | 1,68 € |
| 100 kWh/1.000 h | 0,10 kWh | 0,40 kWh | 12,0 kWh | 2,40 € |
| 150 kWh/1.000 h | 0,15 kWh | 0,60 kWh | 18,0 kWh | 3,60 € |
(Cálculo de cada fila: kWh/1.000 h ÷ 1.000 = consumo por hora; consumo por hora × 4 h = consumo diario; consumo diario × 30 días = consumo mensual; consumo mensual × 0,20 €/kWh = coste mensual.)
El consumo en standby y en modo apagado: una normativa específica, no la general
Aquí conviene ser precisos, porque es un punto donde es fácil aplicar la normativa equivocada. Para la mayoría de aparatos electrónicos domésticos, el consumo en modo apagado, en espera y en espera en red está regulado por el Reglamento (UE) 2023/826, como explicamos en nuestra guía sobre cómo detectar el consumo fantasma. Pero ese mismo reglamento excluye expresamente de su ámbito a las pantallas electrónicas cubiertas por el Reglamento (UE) 2019/2021 —el reglamento de ecodiseño específico de televisores y pantallas, hermano del reglamento de etiquetado 2019/2013 que hemos visto en este artículo—, precisamente para no duplicar regulación sobre el mismo tipo de producto.
En otras palabras: para un televisor, el consumo en modo apagado, en espera y en espera en red no se rige por el reglamento horizontal 2023/826, sino por los límites propios que fija el Reglamento (UE) 2019/2021, aplicables desde el 1 de marzo de 2021:
- Modo apagado (off mode): máximo 0,30 W.
- Modo de espera (standby): máximo 0,50 W.
- Modo de espera en red (networked standby): máximo 2,00 W para equipos estándar.
El propio reglamento permite algunos márgenes adicionales cuando el televisor incluye ciertas funciones activadas: hasta 0,20 W más si mantiene un indicador o pantalla de estado, hasta 0,50 W más si tiene detección de presencia en la sala, y hasta 1,00 W más si dispone de una función táctil de activación, siempre en modo de espera o de espera en red. Sumando todos los márgenes posibles, el límite conjunto puede llegar hasta 2,20 W en modo de espera y hasta 7,70 W en espera en red (esta última cifra incluye el margen adicional de los equipos con alta disponibilidad de red, que vemos en la siguiente sección). Son límites máximos por normativa, no el consumo real de tu televisor concreto: para saber la cifra exacta de tu modelo, consulta su ficha en EPREL o mídelo tú mismo, como explicamos más abajo.
Smart TV conectada: qué es el standby en red
Una smart TV mantiene, en modo de espera, una conexión de red activa para poder recibir actualizaciones, responder a comandos de encendido por voz o por app, o descargar contenido en segundo plano: esto es lo que la normativa llama modo de espera en red (networked standby), con un límite de 2 W para equipos estándar, según vimos en la sección anterior.
Existe además una categoría especial, conocida por sus siglas en inglés HiNA (alta disponibilidad de red), pensada para equipos que necesitan mantener funciones de red más exigentes en espera; para estos casos, el reglamento permite un margen adicional de hasta 4 W sobre el límite de espera en red. El propio Reglamento (UE) 2019/2021 exige, además, que las smart TV vengan con el modo de espera en red desactivado en su configuración de fábrica por defecto, precisamente para que el usuario decida de forma consciente si quiere activarlo, en lugar de que el televisor mantenga esa conexión permanente sin que el propietario lo sepa.
Si quieres profundizar en el concepto general de standby, cómo detectarlo en cualquier aparato de casa y cómo convertir vatios de espera en un coste anual, puedes ver el desarrollo completo en nuestra guía sobre cómo detectar el consumo fantasma; ten en cuenta, eso sí, que las cifras horizontales de esa guía (basadas en el Reglamento 2023/826) no son las que rigen específicamente para tu televisor, según acabamos de explicar.
Cómo medir el consumo real de tu televisor
La etiqueta y la ficha EPREL te dan un dato de referencia bajo condiciones de ensayo normalizadas, pero si quieres saber exactamente cuánto consume tu televisor concreto —con tu brillo, tu contenido habitual y tus horas de uso reales—, la forma más fiable es medirlo tú mismo:
- Con un medidor de consumo enchufable, conectado entre la toma de pared y el televisor, que te muestra los vatios instantáneos o los kWh acumulados durante un periodo de uso real. Comparamos varios modelos verificados en nuestra guía sobre mejores medidores de consumo eléctrico.
- Con un enchufe inteligente con función de medición, que además te permite consultar el consumo desde la app y programar el apagado o crear automatizaciones una vez sepas cuánto gasta tu televisor en uso y en espera. Comparamos varios modelos según ecosistema en nuestra guía sobre mejores enchufes inteligentes con medición de consumo.
Cualquiera de los dos métodos te permite comparar el modo de imagen por defecto frente a un modo más brillante, o el consumo en espera frente al de uso, con datos reales de tu propio salón en lugar de la cifra de ensayo de la etiqueta.
Cómo reducir el consumo de tu televisión
- Usa el modo de imagen por defecto siempre que puedas, en lugar del modo “vívido”, “dinámico” o de demostración de tienda, que suelen forzar más brillo y contraste de los necesarios para ver la tele en casa.
- Activa el control automático de brillo (ABC) si tu modelo lo incluye, para que el televisor adapte el brillo a la luz de la habitación en lugar de mantener un nivel fijo pensado para un escaparate.
- Baja el brillo manualmente a un nivel razonable para tu salón si tu televisor no tiene ABC, en lugar de dejarlo al máximo de fábrica.
- Aprovecha el autoapagado o temporizador de apagado, si tu televisor lo ofrece, para que no quede encendida sin nadie viéndola.
- Evita dejar la pantalla encendida sin uso como ruido de fondo: apágala si no la estás viendo, en lugar de dejarla como sonido ambiente.
- Revisa el modo de espera en red de tu smart TV si no necesitas encenderla por voz o recibir actualizaciones en segundo plano de forma constante: puedes desactivarlo desde el menú de ajustes de red.
Si tu objetivo es reducir el conjunto de tu factura, no solo el de la televisión, puedes ver más ideas en nuestra guía sobre cómo ahorrar en la factura de la luz.
¿Merece la pena cambiar de televisor solo por consumo?
Depende del uso real que le das y de la diferencia de consumo real entre tu televisor actual y el modelo que estés valorando, no de una regla general. Un televisor que uses pocas horas al día, o cuya diferencia de clase energética frente al modelo nuevo sea pequeña, puede tardar años en amortizar en ahorro eléctrico el coste de comprar uno nuevo; un televisor muy antiguo, con mucho uso diario y una diferencia de clase notable frente a un modelo actual, puede justificar el cambio con más facilidad. No recomendamos sustituir una televisión que funciona bien únicamente por su consumo sin haber comparado antes el dato real de kWh/1.000 h de ambos modelos (el tuyo y el que valoras comprar) y tus horas de uso reales: es ese cálculo concreto, no una impresión general sobre “las teles nuevas gastan menos”, el que determina si compensa.
Errores frecuentes
- Confundir kWh/1.000 h con kW. El primero es energía acumulada durante 1.000 horas de ensayo; el segundo, potencia instantánea. No son intercambiables sin dividir entre 1.000 y multiplicar por las horas reales de uso.
- Afirmar que una tecnología (OLED, LED o QLED) consume siempre menos que otra, sin tener en cuenta que el consumo real depende del contenido mostrado, del brillo configurado y del modelo concreto.
- Aplicar el Reglamento (UE) 2023/826 al standby de un televisor, cuando ese reglamento excluye expresamente a las pantallas electrónicas, que se rigen por el Reglamento (UE) 2019/2021 con sus propios límites.
- Asumir que el modo “vívido” o de demostración de tienda tiene el mismo consumo que el modo por defecto, cuando suele forzar más brillo y contraste, y por tanto más consumo.
- Suponer una relación lineal entre pulgadas y vatios, cuando el propio índice de eficiencia de la etiqueta ya normaliza por área de pantalla y no existe una cifra fija verificable de “vatios por pulgada”.
- Olvidar dividir entre 1.000 al pasar de la cifra de la etiqueta (kWh/1.000 h) al consumo por hora real, con lo que el resultado sale mil veces mayor de lo real.
- Dejar la smart TV con el standby en red activado sin necesitarlo, sin revisar el menú de ajustes de red donde puede desactivarse.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto consume una televisión? Depende del modelo, el tamaño, la tecnología del panel, el brillo configurado y las horas de uso. La etiqueta energética de cada modelo declara su consumo en kWh por cada 1.000 horas de uso, un dato que puedes convertir en coste mensual o anual con la fórmula de este artículo.
¿Cuánto gasta una tele por hora? Divide la cifra de kWh/1.000 h de su etiqueta entre 1.000. Por ejemplo hipotético, un televisor con 70 kWh/1.000 h consume 0,07 kWh en una hora de uso, que a un precio de ejemplo de 0,20 €/kWh serían 0,014 €.
¿Cuánto consume una TV de 55 pulgadas? No existe una cifra fija por tamaño: depende del modelo y la tecnología concretos. La etiqueta energética ya tiene en cuenta el área de la pantalla al calcular la clase A-G, así que conviene mirar el dato de kWh/1.000 h de la ficha de tu modelo en lugar de asumir una cifra genérica por pulgadas.
¿Cuánto consume una smart TV? En uso, lo mismo que cualquier televisor equivalente en tamaño y tecnología, según su etiqueta. Adicionalmente, en modo de espera puede mantener una conexión de red activa (espera en red), limitada por normativa a un máximo de 2 W para equipos estándar, con un margen extra de hasta 4 W para equipos de alta disponibilidad de red (HiNA).
¿Qué diferencia hay entre kWh/1.000 h y kW? El kW mide potencia instantánea; el kWh/1.000 h de la etiqueta mide energía acumulada durante 1.000 horas de ensayo. Para pasar de uno a otro necesitas dividir entre 1.000 y multiplicar por las horas reales de uso, no son la misma magnitud.
¿La etiqueta energética distingue SDR y HDR? Sí. El Reglamento (UE) 2019/2013 obliga a declarar el consumo y la clase de eficiencia por separado para SDR y para HDR, cuando el modelo admite HDR, porque el consumo puede variar entre ambos modos según la tecnología y el contenido.
¿Qué tecnología consume menos, OLED, LED o QLED? Ninguna es universalmente más eficiente: en OLED, el consumo depende mucho del contenido (las escenas oscuras consumen bastante menos que las brillantes, porque los píxeles negros se apagan); en LED y QLED, la retroiluminación es más constante independientemente del contenido. Compara siempre el dato de kWh/1.000 h de cada modelo concreto, no la tecnología en abstracto.
¿Qué hace el modo eco de la televisión? Reduce la retroiluminación o la luminancia OLED, ajusta el procesado de imagen para no forzar el máximo brillo y contraste, y en muchos modelos activa el control automático de brillo (ABC), que adapta la pantalla a la luz de la habitación.
¿Cuánto consume una televisión en standby? Para televisores, el límite normativo (Reglamento (UE) 2019/2021) es de 0,50 W en modo de espera y 0,30 W en modo apagado, con un máximo de 2 W en espera en red para equipos estándar. Son límites máximos, no el dato exacto de tu modelo: consulta su ficha en EPREL o mídelo tú mismo para conocer la cifra real.
¿Debo desconectar la tele cuando no la uso? Si tu televisor cumple la normativa vigente, su consumo en espera es bajo por límite legal. Puede tener sentido desactivar el standby en red si no necesitas encenderla por voz o recibir actualizaciones constantes, pero no es imprescindible desenchufarla por completo salvo que prefieras hacerlo por costumbre o hayas medido un consumo anormalmente alto en tu modelo concreto.
¿Cuánto cuesta ver la tele al mes? Depende del consumo de tu modelo (kWh/1.000 h de su etiqueta), tus horas de uso diarias y el precio del kWh de tu tarifa. En el ejemplo hipotético de este artículo (70 kWh/1.000 h, 4 horas al día, 0,20 €/kWh), el coste mensual sería de 1,68 €.
¿Merece la pena cambiar de televisor para ahorrar electricidad? Depende de tus horas de uso reales y de la diferencia de consumo real entre tu televisor actual y el modelo nuevo. No recomendamos cambiar de televisor solo por su consumo sin comparar antes el dato concreto de kWh/1.000 h de ambos modelos.
Fuentes
- Comisión Europea — Electronic Displays: verificada por fetch directo. Confirma el Reglamento Delegado (UE) 2019/2013, la escala A-G reescalada teniendo en cuenta el área de pantalla, la declaración de consumo en kWh/1.000 h separada para SDR y HDR, los elementos de la etiqueta (diagonal, resolución, código QR a EPREL), la recomendación de usar el modo de imagen por defecto como el único con consumo bajo garantizado, el control automático de brillo (ABC) como función recomendada cuando esté disponible, y la existencia de una revisión legislativa en curso (portal “Have your say”) sin fecha de cambio confirmada a fecha de este artículo.
- Comisión Europea — TV and electronic displays: verificada por fetch directo. Confirma el reglamento de ecodiseño complementario (UE) 2019/2021, el endurecimiento de los límites de consumo en apagado y en espera respecto a la normativa anterior, y la obligación de que las smart TV vengan con el modo de espera en red desactivado por defecto de fábrica.
- BOE (Boletín Oficial del Estado) — Reglamento Delegado (UE) 2019/2013: verificado por fetch directo. Confirma que deroga el Reglamento Delegado (UE) n.º 1062/2010, las fechas de aplicación (entrada en vigor el 25 de diciembre de 2019, aplicación general desde el 1 de marzo de 2021, con la excepción del artículo 3(1)(a) sobre etiquetas impresas desde el 1 de noviembre de 2020), los límites del índice de eficiencia energética por clase (A por debajo de 0,30, G igual o superior a 0,90), la unidad kWh/1.000 h para SDR y HDR, y los elementos de la etiqueta (diagonal en cm y pulgadas, resolución horizontal y vertical, código QR a la base de datos pública).
- Legislation.gov.uk — texto retenido del Reglamento (UE) 2019/2021, anexo II: verificado por fetch directo. Usado como referencia técnica del detalle numérico de los límites de consumo en modo apagado (0,30 W), en espera (0,50 W) y en espera en red (2,00 W) para pantallas electrónicas, junto con los márgenes adicionales por función (indicador de estado, detección de presencia, activación táctil, alta disponibilidad de red o HiNA), aplicables desde el 1 de marzo de 2021. Es el texto retenido en el Reino Unido tras el Brexit, empleado porque el acceso directo por fetch al texto en EUR-Lex no fue posible durante esta verificación; las cifras se han contrastado con el resumen de la propia Comisión Europea citado arriba.
- Global Norm — artículo sobre el nuevo Reglamento de ecodiseño de standby (UE) 2023/826: verificado por fetch directo. Confirma textualmente que el Reglamento (UE) 2023/826 excluye de su ámbito a “electronic displays covered by Commission Regulation (EU) 2019/2021”, es decir, que el standby de los televisores no se rige por ese reglamento horizontal, sino por los límites específicos del Reglamento (UE) 2019/2021 citados en este artículo.
- Audio-video.es — artículo sobre las etiquetas energéticas de la UE para televisores y el consumo de SDR y HDR: verificado por fetch directo. Fuente de la matización técnica sobre por qué el contenido HDR tiende a aumentar el consumo en televisores LCD/LED (mayor intensidad de retroiluminación) mientras que en OLED el consumo solo aumenta si el contenido HDR tiene, en conjunto, mayor brillo medio que la versión SDR equivalente.
- OCU — diferencias entre pantallas LED, QLED y OLED: verificada por fetch directo, usada únicamente para confirmar la descripción general de cada tecnología de panel; esta página no detalla la relación entre contenido mostrado y consumo, por lo que ese matiz concreto se ha tomado de la fuente de audio-video.es citada arriba.
- Nuestras guías sobre cómo calcular el consumo de un electrodoméstico, cómo detectar el consumo fantasma, mejores medidores de consumo eléctrico, mejores enchufes inteligentes con medición de consumo y cómo ahorrar en la factura de la luz: reutilizadas para la fórmula de conversión W/kWh, el concepto general de standby y las herramientas de medición ya comparadas, manteniendo coherencia con lo ya publicado en Casaliax.
Buscamos activamente, y descartamos por falta de una fuente sólida y verificable de forma directa, cualquier cifra del tipo “un televisor de tal tamaño consume X vatios” como si fuera universal, cualquier porcentaje concreto de cuánto más consume el HDR frente al SDR (encontramos la dirección del efecto, pero no una cifra fiable y generalizable), y cualquier porcentaje de ahorro atribuido de forma genérica al control automático de brillo (ABC), que varía según el modelo y las condiciones de luz de cada salón. Tampoco aplicamos al standby de los televisores las cifras del Reglamento (UE) 2023/826 citadas en otras guías de Casaliax para aparatos electrónicos en general, porque verificamos de forma directa que ese reglamento excluye expresamente a las pantallas electrónicas ya cubiertas por el Reglamento (UE) 2019/2021. Los precios del kWh (0,20 €) y las cifras de kWh/1.000 h y horas de uso de los ejemplos de este artículo son valores hipotéticos elegidos únicamente para ilustrar el método de cálculo, no una tarifa real ni un consumo medio del mercado español.
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- kWh