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Bomba de calor: cómo funciona, cuánto consume y cuándo compensa

Publicado el 23 de agosto de 2026

“¿La bomba de calor es siempre la mejor opción, o deja de funcionar en cuanto hace frío?” Ninguna de las dos ideas es correcta del todo. Una bomba de calor puede entregar bastante más energía térmica que la electricidad que consume, pero no porque “cree” energía, sino porque traslada calor de un sitio a otro — y ese proceso rinde de forma distinta según el equipo, la instalación y el clima.

Respuesta rápida

Una bomba de calor usa electricidad para trasladar calor de un lugar a otro, no para generarlo desde cero. Por eso puede entregar varios kWh térmicos por cada kWh eléctrico consumido, aunque ese rendimiento depende de la temperatura exterior, del equipo y de cómo esté instalado. No hay un rendimiento único válido para cualquier vivienda o condición.

Qué es una bomba de calor

Una bomba de calor es un aparato que traslada calor de un lugar a otro usando electricidad, un fluido refrigerante y un compresor — no genera calor “quemando” nada, lo mueve. Un frigorífico es el ejemplo más cotidiano: saca calor del interior (por eso los alimentos se enfrían) y lo expulsa por detrás, al exterior. Una bomba de calor reversible hace un proceso parecido y, según cómo se configure, puede invertir el sentido: sacar calor de fuera para meterlo dentro de casa (calefacción) o sacarlo de dentro para expulsarlo fuera (refrigeración).

Cómo funciona en invierno

La duda más habitual es razonable: “¿cómo va a sacar calor del aire si fuera hace frío?”. La respuesta es que incluso el aire frío contiene energía térmica aprovechable mientras no esté en el cero absoluto, muy por debajo de cualquier temperatura invernal real. El ciclo tiene cuatro fases:

  • Evaporación: el refrigerante absorbe el calor disponible en el aire exterior y se evapora.
  • Compresión: un compresor comprime ese gas, lo que eleva su temperatura.
  • Condensación: el gas caliente cede ese calor al interior de la vivienda y vuelve a estado líquido.
  • Expansión: el refrigerante pierde presión y vuelve al evaporador para repetir el ciclo.

No hace falta más ingeniería que esto para entender la idea central: el sistema concentra y traslada energía térmica que ya estaba en el aire, usando electricidad para mover ese proceso, no para crear el calor desde cero.

Cómo funciona en verano

Si la bomba de calor es reversible, el mismo ciclo puede invertirse: en vez de extraer calor de fuera para meterlo dentro, extrae calor de dentro de casa y lo expulsa fuera, funcionando exactamente como un aire acondicionado. De hecho, un split doméstico con modo frío/calor es, técnicamente, una bomba de calor aire-aire reversible. Puedes ver con más detalle cómo funciona ese modo de refrigeración, y cuánto puede consumir, en nuestra guía sobre cuánto consume un aire acondicionado.

Tipos de bomba de calor

Tipo De dónde obtiene energía Cómo entrega calor Uso habitual
Aire-aire Aire exterior Aire, directamente a la estancia Splits domésticos, calefacción/refrigeración por habitación
Aire-agua Aire exterior Agua, para radiadores, suelo radiante o agua caliente sanitaria Sistemas de calefacción central, a menudo llamados aerotermia
Geotérmica Terreno o agua subterránea Agua, para radiadores o suelo radiante Instalaciones con mayor obra civil, menos habitual en vivienda existente

Bomba de calor y aerotermia: ¿son lo mismo?

No exactamente, aunque en la práctica se usan a veces como si lo fueran. “Bomba de calor” es la tecnología general: cualquier equipo que traslada calor mediante un ciclo de refrigeración, incluido el modo calor de un split doméstico normal y corriente, que es técnicamente una bomba de calor aire-aire. “Aerotermia” se usa habitualmente para referirse a un tipo concreto dentro de esa categoría más amplia: sistemas que extraen energía del aire exterior, normalmente del tipo aire-agua, pensados para calefacción central con radiadores o suelo radiante y, a menudo, también para agua caliente sanitaria.

OCU, en su informe sobre bombas de calor, distingue precisamente el split/multisplit (aire-aire) de la aerotermia (aire-agua) como dos formas distintas de aplicar la misma tecnología, y en otro de sus artículos llega a describir una bomba de calor eléctrica doméstica como “un sistema de aerotermia” sin más matiz — lo que confirma que, en el uso habitual, los términos se solapan bastante. Para evitar confusiones: si tienes un aire acondicionado con modo calor en casa, ya tienes una bomba de calor, aunque nadie lo llame “aerotermia”.

Qué significan COP y SCOP

El COP (Coefficient of Performance, o coeficiente de rendimiento) mide cuánta energía térmica entrega el equipo por cada unidad de electricidad que consume, en unas condiciones concretas de temperatura exterior e interior medidas en laboratorio. Un COP de 3 significa que, bajo esas condiciones concretas, aproximadamente 1 kWh eléctrico permite trasladar unos 3 kWh térmicos. No es “un 300% de eficiencia” en el sentido cotidiano de una resistencia eléctrica (que convierte más o menos 1 kWh eléctrico en 1 kWh térmico, sin más): la energía térmica adicional procede del aire exterior, no se está creando de la nada, y está limitada por las leyes de la física, no por un truco del fabricante.

El SCOP (Seasonal COP, o rendimiento estacional) intenta reflejar mejor la realidad: en lugar de una única medición en un punto concreto, promedia el rendimiento del equipo a lo largo de una temporada de calefacción completa, con distintas temperaturas exteriores, cargas parciales y, en climas fríos, los ciclos de desescarche necesarios. OCU recomienda buscar equipos con un SCOP superior a 4 como referencia de buena eficiencia. Aun así, el SCOP sigue siendo una cifra de ensayo normalizado, no una garantía de lo que vas a obtener en tu vivienda concreta: el clima real de tu zona, el aislamiento, el dimensionado y la instalación también influyen. No tomes un COP o SCOP aislado como el rendimiento que tendrás todo el año.

Cuánto consume una bomba de calor

El consumo eléctrico depende de varios factores a la vez:

  • La demanda térmica real de tu vivienda (cuánto calor hace falta aportar).
  • El SCOP del equipo.
  • La temperatura exterior en cada momento.
  • El aislamiento de la vivienda.
  • La temperatura interior que quieras mantener.
  • El tamaño y dimensionado del equipo frente a la vivienda.
  • El sistema emisor (radiadores, suelo radiante, aire).
  • El estado de mantenimiento del propio equipo.

De forma conceptual, y solo como simplificación para entender la lógica:

Electricidad necesaria ≈ Energía térmica necesaria ÷ Rendimiento (COP o SCOP)

Ejemplo puramente hipotético: si tu vivienda necesita 6 kWh térmicos en un momento dado y el equipo está rindiendo con un COP de 3 en esas condiciones:

  • 6 kWh térmicos ÷ 3 = 2 kWh eléctricos

Esto es una simplificación: en la práctica, el COP real varía constantemente según la temperatura exterior y la carga, así que este cálculo sirve para entender la lógica, no como una fórmula exacta de facturación.

Ejemplo de coste

Los precios del kWh usados aquí (0,15 €, 0,20 € y 0,25 €) son ejemplos hipotéticos para mostrar el cálculo, no el precio actual de la luz.

Siguiendo el ejemplo anterior (2 kWh eléctricos para cubrir esa demanda puntual):

Precio del kWh (ejemplo) Coste de esos 2 kWh eléctricos
0,15 €/kWh 0,30 €
0,20 €/kWh 0,40 €
0,25 €/kWh 0,50 €

De nuevo, es un ejemplo aislado para ilustrar el cálculo, no una factura representativa: la demanda térmica real de una vivienda varía hora a hora y a lo largo de toda una temporada de calefacción.

¿Consume menos que un radiador eléctrico?

Una resistencia eléctrica convencional (un radiador eléctrico o un calefactor eléctrico normales) convierte aproximadamente 1 kWh eléctrico en 1 kWh térmico en el punto de uso — es, en ese sentido estricto, casi 100% eficiente, pero no traslada energía adicional del ambiente. Una bomba de calor, en cambio, puede entregar varios kWh térmicos por cada kWh eléctrico, precisamente porque suma la energía que extrae del exterior.

Dicho esto, no es correcto afirmar sin más que “consume tres veces menos” de forma universal: eso depende del COP real en las condiciones de ese momento, de las pérdidas de la instalación, del dimensionado del equipo y de cómo esté instalado. La comparación conceptual es real y significativa, pero el número exacto no es una constante fija aplicable a cualquier caso. Puedes ver esta comparación con más detalle en nuestra guía sobre radiador eléctrico vs bomba de calor.

¿Consume menos que una caldera de gas?

Aquí conviene mucha cautela, y no reducir la pregunta a comparar kWh eléctricos con kWh de gas: son unidades de energía equivalentes, pero cuestan precios muy distintos por kWh, y el coste final depende de varios factores a la vez:

  • El precio del kWh eléctrico frente al precio del kWh de gas en tu contrato.
  • El rendimiento de combustión de la caldera (las calderas de condensación modernas son bastante eficientes).
  • El SCOP real de la bomba de calor en tu clima.
  • La instalación y los emisores de cada sistema.
  • La demanda térmica de la vivienda.

No hay una conclusión universal aplicable a cualquier vivienda: en algunos casos y contextos de precios la bomba de calor puede salir más barata en el uso diario, y en otros la diferencia puede ser menor o incluso invertirse, dependiendo de esos factores. Puedes ver esta comparación con más detalle, y con supuestos concretos, en nuestra guía sobre bomba de calor vs caldera de gas.

Qué pasa cuando hace mucho frío

El rendimiento (el COP) de una bomba de calor tiende a disminuir cuanto más baja es la temperatura exterior, porque hay que “levantar” una diferencia de temperatura mayor entre el exterior y el interior. Esto no significa que el equipo deje de funcionar: muchos equipos actuales, especialmente los pensados para climas fríos, siguen operando a temperaturas muy bajas, aunque con menos capacidad y peor rendimiento que en condiciones templadas.

En ambientes fríos y húmedos, el evaporador exterior puede acumular escarcha, por lo que el equipo realiza ciclos de desescarche periódicos (invirtiendo brevemente el ciclo) que reducen la producción de calor durante esos minutos. Algunos sistemas incorporan una resistencia eléctrica auxiliar para cubrir picos de demanda en los momentos más fríos o durante el desescarche. No existe una temperatura universal por debajo de la cual “deja de funcionar”: depende del modelo y la tecnología concreta, así que si consultas la ficha de un equipo real, trata su temperatura mínima de funcionamiento como el dato de ese modelo, no como una regla general del mercado.

La importancia del aislamiento

Cuanto mejor aislada esté la vivienda, menor es la demanda térmica que la bomba de calor tiene que cubrir, lo que reduce tanto el tamaño de equipo necesario como la temperatura de impulsión que hace falta mantener — algo que, como veremos, afecta directamente al rendimiento. Una vivienda mal aislada puede necesitar un equipo mayor y trabajar con temperaturas de impulsión más altas para lograr el mismo confort, lo que penaliza la eficiencia real del sistema. Puedes repasar otras medidas de aislamiento y ahorro en nuestra guía sobre cómo ahorrar en calefacción.

Bomba de calor con radiadores

Depende del sistema. Los radiadores tradicionales, pensados para calderas de gas, suelen diseñarse para trabajar con temperaturas de impulsión (la del agua que circula) relativamente altas. Una bomba de calor rinde mejor cuanto más baja es esa temperatura de impulsión, así que combinarla con radiadores tradicionales sin más puede exigir temperaturas más altas de las ideales, penalizando el rendimiento. Existen bombas de calor de alta temperatura pensadas para adaptarse mejor a instalaciones de radiadores existentes, y en otros casos se opta por radiadores de mayor superficie para poder trabajar a temperaturas más bajas sin perder confort. No es correcto decir que “hay que cambiar todos los radiadores” de forma automática: depende del dimensionado, del aislamiento y de qué temperatura de confort busques.

Bomba de calor y suelo radiante

El suelo radiante trabaja, por diseño, con temperaturas de impulsión bajas, lo que encaja especialmente bien con el rango donde una bomba de calor rinde mejor — por eso es una combinación habitual en obra nueva. Tiene además bastante inercia térmica: tarda más en calentar y en enfriarse que un radiador. Esto no significa que sea viable instalarlo en cualquier vivienda existente: adaptarlo a una reforma puede implicar obra considerable, y no siempre compensa frente a mantener otro sistema emisor.

¿Merece la pena instalar una bomba de calor?

Puede tener mucho sentido si:

  • Tu vivienda tiene un aislamiento razonable y una demanda térmica moderada.
  • Cuentas con (o puedes instalar) un sistema emisor que trabaje a temperaturas de impulsión bajas, como suelo radiante o radiadores bien dimensionados.
  • Quieres un único sistema que cubra calefacción y refrigeración.
  • Te interesa reducir tu dependencia de combustibles fósiles en casa.

Hay que estudiarlo mejor si:

  • Tu vivienda tiene poco aislamiento y una demanda térmica alta sin reformar antes esa parte.
  • Tu instalación actual de radiadores exige temperaturas de impulsión muy altas.
  • No tienes claro dónde ubicar la unidad exterior, o el ruido puede ser un problema (vecinos, patios estrechos).
  • Vives en un clima con inviernos muy fríos y todavía no has comparado modelos pensados para esas condiciones.

No decidiría solo por:

  • La publicidad de un fabricante concreto.
  • Un COP máximo anunciado sin conocer en qué condiciones se midió.
  • Una subvención puntual, sin valorar si el sistema encaja con tu vivienda a largo plazo.
  • El precio inicial más bajo, sin considerar instalación, adaptación de emisores y eficiencia real esperada.

Ventajas y desventajas

Ventajas Desventajas
Calefacción y refrigeración en un mismo equipo, si es reversible Inversión inicial mayor que muchos sistemas convencionales
Alta eficiencia potencial (varios kWh térmicos por kWh eléctrico) Requiere instalación profesional, con unidad exterior
Funciona con electricidad, sin combustión en la propia vivienda Rendimiento variable según temperatura exterior e instalación
Puede combinarse con energía solar fotovoltaica (lo vemos abajo) Ruido de la unidad exterior a tener en cuenta
Existen soluciones para climas fríos y para distintos emisores Puede requerir adaptar o redimensionar los emisores existentes

¿Una bomba de calor funciona con placas solares?

Eléctricamente, sí: una bomba de calor consume electricidad, y esa electricidad puede proceder de placas solares fotovoltaicas igual que de la red. Pero generación solar y demanda de calefacción no siempre coinciden: la producción fotovoltaica es mayor de día y en las estaciones con más sol, mientras que buena parte de la demanda de calefacción se concentra en las horas de menos sol y en los meses de invierno, con menor producción solar. Esto no significa que la combinación no tenga sentido, pero sí que no equivale automáticamente a “consumo eléctrico gratis”: depende de cuánta energía autoconsumas en el momento en que se genera, de si cuentas con batería y de tus horarios de uso. (Profundizaremos en esta combinación cuando ampliemos Casaliax hacia contenidos de energía y fotovoltaica.)

Qué mirar antes de instalar una

  1. Calcula (o haz que te calculen) la demanda térmica real de tu vivienda, no solo su superficie.
  2. Revisa el aislamiento actual: cuanto mejor sea, menor equipo necesitarás y mejor rendirá.
  3. Ten en cuenta el clima de tu zona, sobre todo si los inviernos son muy fríos.
  4. Valora tus emisores actuales (radiadores, suelo radiante) y si son compatibles con temperaturas de impulsión bajas.
  5. Asegúrate de que la potencia del equipo esté dimensionada a tu demanda real, ni de más ni de menos.
  6. Comprueba dónde puede ir la unidad exterior y si hay espacio suficiente y accesible.
  7. Pregunta por el nivel de ruido de la unidad exterior, sobre todo si tienes vecinos cerca.
  8. Si también necesitas agua caliente sanitaria, valora si el sistema puede cubrirla.
  9. Cuenta con una instalación profesional cualificada: un mal dimensionado o una mala puesta en marcha penalizan mucho el rendimiento real.
  10. Valora el coste total (equipo, instalación, posible adaptación de emisores), no solo el precio del aparato.

Errores frecuentes

  • Pensar que el COP máximo anunciado es el rendimiento durante todo el año. El COP se mide en una condición concreta; el SCOP se acerca más a la realidad estacional, y ni uno ni otro son garantía para tu vivienda exacta.
  • Creer que aerotermia y bomba de calor son exactamente sinónimos en todos los casos. La aerotermia es, en la práctica habitual, un tipo concreto (aire-agua) dentro de la categoría más amplia de bombas de calor.
  • Comparar solo el precio del equipo, sin tener en cuenta instalación, adaptación de emisores y eficiencia esperada.
  • Pensar que deja de funcionar en cuanto hace frío. El rendimiento baja, pero muchos equipos siguen operando a temperaturas bajas, sobre todo los pensados para ello.
  • Dimensionar el equipo sin un cálculo térmico real, guiándose solo por los metros cuadrados.
  • Ignorar el aislamiento de la vivienda antes de elegir la potencia del equipo.
  • Confundir potencia térmica con potencia eléctrica, el mismo error que ya vimos con el aire acondicionado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una bomba de calor? Un aparato que traslada calor de un lugar a otro usando electricidad, un refrigerante y un compresor, en vez de generar calor quemando algo. Un frigorífico funciona con el mismo principio; una bomba de calor reversible puede invertir el sentido para calentar o enfriar.

¿Cuánta electricidad consume? Depende de la demanda térmica de tu vivienda y del rendimiento (COP/SCOP) del equipo en cada momento. De forma conceptual: electricidad ≈ energía térmica necesaria ÷ rendimiento. No hay una cifra fija válida para cualquier vivienda.

¿Qué significa COP 3? Que, en unas condiciones concretas de ensayo, aproximadamente 1 kWh eléctrico permite trasladar unos 3 kWh térmicos. No es “300% de eficiencia” como una resistencia: la energía adicional viene del ambiente exterior, no se crea de la nada.

¿Funciona cuando hace mucho frío? El rendimiento baja al bajar la temperatura exterior, pero muchos equipos actuales, sobre todo los pensados para climas fríos, siguen funcionando a temperaturas muy bajas, con ciclos de desescarche y, en algunos sistemas, resistencia auxiliar. No hay una temperatura universal en la que “deja de funcionar”.

¿Es lo mismo bomba de calor que aerotermia? No exactamente. Bomba de calor es la tecnología general; aerotermia se usa habitualmente para los sistemas aire-agua que extraen energía del aire para calefacción central y agua caliente sanitaria. Un split doméstico con modo calor ya es, técnicamente, una bomba de calor aire-aire.

¿Es más barata que los radiadores eléctricos? Puede serlo, porque una resistencia eléctrica ronda un rendimiento de 1 (1 kWh eléctrico ≈ 1 kWh térmico), mientras que una bomba de calor puede entregar varios kWh térmicos por kWh eléctrico. No es una proporción fija de “tres veces menos”: depende del COP real, la instalación y las condiciones.

¿Puede funcionar con radiadores normales? Puede, pero puede rendir peor si esos radiadores exigen temperaturas de impulsión altas. Existen bombas de calor de alta temperatura y la opción de usar radiadores de mayor superficie para trabajar a temperaturas más bajas.

¿Sirve también como aire acondicionado? Si es reversible, sí: invierte el ciclo y extrae calor de dentro de casa para expulsarlo fuera, funcionando como un aire acondicionado convencional.

¿Merece la pena frente a una caldera de gas? No hay una respuesta universal: depende del precio de cada energía en tu contrato, del rendimiento de la caldera, del SCOP real de la bomba de calor en tu clima y de tu instalación. No es una comparación que se resuelva solo mirando kWh eléctricos frente a kWh de gas.

¿Puede funcionar con placas solares? Sí, eléctricamente puede consumir la energía que generen tus placas, pero la generación solar y la demanda de calefacción no siempre coinciden en el tiempo, así que no equivale automáticamente a consumo eléctrico gratuito.

Fuentes

  • OCU — Bomba de calor: todo sobre ellas: verificada por fetch directo. Citas textuales del mecanismo (evaporación, compresión, condensación, expansión), de los tipos split/multisplit (aire-aire) y aerotermia (aire-agua), y de la definición de COP (“una bomba de calor con un COP de 4 transporta 4 kWh de calor por cada kWh de electricidad que consume”), junto con la comparación de que un equipo COP 4 gasta “alrededor de un 25%” de la energía de un calefactor eléctrico convencional. También recomienda buscar un SCOP superior a 4 como referencia de eficiencia.
  • OCU — Bomba de calor, la calefacción más eficiente: verificada por fetch directo. Confirma que las bombas de calor “además refrigeran” y utiliza la expresión “un sistema de aerotermia” para referirse a una bomba de calor eléctrica doméstica, mostrando que en el uso habitual ambos términos se solapan. No se ha usado la comparación de coste por hora frente a caldera de gas que aparece en este artículo, al no ser una comparación con capacidades equiparables.
  • IDAE — La bomba de calor en la rehabilitación energética de edificios: guía técnica oficial confirmada como existente y citada en fuentes secundarias que describen su contenido (COP como indicador clave, SCOP como medida más realista según la norma EN 14825), pero no pudimos leer directamente el texto completo del PDF (archivo de gran tamaño, no legible como texto plano) para citar pasajes concretos; se menciona aquí como referencia institucional del tema, no como cita textual verificada de primera mano.
  • Sobre el rendimiento en frío y los ciclos de desescarche: es conocimiento técnico general del funcionamiento de las bombas de calor (mismo principio físico explicado en las fuentes anteriores), sin atribuir una temperatura límite concreta a ningún fabricante como si fuera un estándar del mercado.

No hemos publicado ninguna cifra de precio de instalación, ningún plazo de amortización, ninguna marca o modelo recomendado, ni ninguna comparación de coste directo con caldera de gas que no pudiéramos contextualizar adecuadamente.